lunes, 26 de abril de 2010

sábado, 10 de abril de 2010

BIENAVENTURANZAS DE LOS AMIGOS


DICHOSOS:
Los que ponen su alegría en alegrar a otros, porque ellos experimentarán la alegría de Dios
Los que se hacen dignos de que sus amigos les confíen sus secretos, porque de ellos es el reino de los corazones
Los que alaban, los que colaboran, los que dan, los que entregan, porque con la misma medida que midieren serán medidos.
Los que hacen favores a sus amigos, aún ahorrándoles la molestia de pedirlos; porque ellos conocerán que el gozo de dar es mayor que el de recibir.
Los que siguen amando a sus amigos cuando los ven caídos en desgracia, más aún los que aportan su dinero, su tiempo y su bondad para que no caigan, porque ellos serán levantados en sus días.
Los que aman a Jesucristo que amó incluso a los desconocidos, a los ingratos, a los molestos, porque ellos cumplen el mandato nuevo del Amor
Los que tienen hambre y sed de amor como quiere Cristo, porque ellos serán saciados con la amistad de la familia de Dios.
Los que aman con corazón limpio, porque ellos verán a Dios.

BIENAVENTURADO SEAS SI TIENES A JESÚS COMO AMIGO

jueves, 11 de marzo de 2010

EL SÍNDROME NABUCODONOSOR




“El orgullo y la locura van de la mano”

Cuando la soberbia y el orgullo, llegan a un límite máximo, puede pasar lo que sucedió a Nabucodonosor, vamos a leerlo en la Palabra.

Daniel 4:29-37
“A cabo de doce meses, paseando en el palacio real de Babilonia,
habló el rey y dijo: ¿No es ésta la gran Babilonia que yo edifiqué para casa real con la fuerza de mi poder, y para gloria de mi majestad?
Aún estaba la palabra en la boca del rey, cuando vino una voz del cielo: A ti se te dice, rey Nabucodonosor: El reino ha sido quitado de ti;
y de entre los hombres te arrojarán, y con las bestias del campo será tu habitación, y como a los bueyes te apacentarán; y siete tiempos pasarán sobre ti, hasta que reconozcas que el Altísimo tiene el dominio en el reino de los hombres, y lo da a quien él quiere.
En la misma hora se cumplió la palabra sobre Nabucodonosor, y fue echado de entre los hombres; y comía hierba como los bueyes, y su cuerpo se mojaba con el rocío del cielo, hasta que su pelo creció como plumas de águila, y sus uñas como las de las aves.
Mas al fin del tiempo yo Nabucodonosor alcé mis ojos al cielo, y mi razón me fue devuelta; y bendije al Altísimo, y alabé y glorifiqué al que vive para siempre, cuyo dominio es sempiterno, y su reino por todas las edades.
Todos los habitantes de la tierra son considerados como nada; y él hace según su voluntad en el ejército del cielo, y en los habitantes de la tierra, y no hay quien detenga su mano, y le diga: ¿Qué haces?
En el mismo tiempo mi razón me fue devuelta, y la majestad de mi reino, mi dignidad y mi grandeza volvieron a mí, y mis gobernadores y mis consejeros me buscaron; y fui restablecido en mi reino, y mayor grandeza me fue añadida.
Ahora yo Nabucodonosor alabo, engrandezco y glorifico al Rey del cielo, porque todas sus obras son verdaderas, y sus caminos justos; y él puede humillar a los que andan con soberbia”

No creamos que sólo Nabucodonosor fue tentado a ser soberbio y orgulloso, el enemigo es muy astuto y sabe como tentarnos a cada cual. Todos tenemos nuestro “reino” particular y “nuestras parcelas” que creemos que la hemos conseguido con nuestra fuerza y poder.

Satanás sutilmente trabaja en nuestras mentes y nos convence como al rey de Babilonia de que somos autosuficientes. Tergiversa los valores auténticos que Dios nos da. Nos engaña atractivamente cuando somos débiles espiritualmente.

Solo la Palabra nos mantiene en equilibrio y nos hace ver la realidad de que no tenemos nada que no nos lo haya dado Dios y si es así no podemos jactarnos, porque no hay merito en nosotros.

1ª Corintios 4:7 “Porque ¿Quién se distingue? ¿O que tienes que no hayas recibido? Y si lo recibiste, ¿Por qué te gloría como si no lo hubieras recibido?


Nabucodonosor lo tuvo todo, pero en realidad no tenía nada, sólo cuando como el hijo pródigo “volvió en si” fue cuando llegó a ser alguien, cuando miró al cielo y bendijo a Dios, lo alabó y lo glorificó, llegó de vuelta su dignidad, aún con más grandeza.

El ejemplo debe advertirnos de no querer como él:

Poder, Dominio y Gloria que solo le pertenece al Dios Soberano.

Cuando tengamos esta tentación debemos hacer nuestro el texto de 1ª Corintios 10:5 y llevar cautivo todos nuestros pensamientos a Cristo.

De alguna manera a veces nos vemos pensando que somos muy listos y que hemos logrado todo lo que tenemos en nuestra fuerza y poder y que somos dignos de admiración. A veces incluso mirando por encima de los hombros a nuestros hermanos y con la gran estupidez de compararnos a ellos y sentirnos superiores, cosa contraria a lo que la Palabra enseña en Filipenses 2:3-5 “Nada hagáis por contienda o vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a sí mismo, no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros. Haya, pues en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús….” Porque no hay nadie que veamos menos que nosotros si tenemos la mente del Señor.

1ª Corintios 1:19-29, Nos dice Dios que no seamos necios en su presencia creyéndonos muy sabios, porque en realidad Él nos escogió de lo necio, débil y vil del mundo, precisamente para que no nos jactemos de nada. ¡Qué sabio es el Señor! ¡Y como nos conoce!

Y el 3:18 dice “Nadie se engañe; si alguno entre vosotros se cree sabio en este siglo, hágase ignorante, para que llegue a ser sabio”.

Cuando tenemos claro que no somos nadie, no nos dejaremos tentar por la vanidad y la soberbia.

Que Dios nos bendiga y nos haga recordar las palabras del mismo Jesús:

“Aprended de mi que soy manso y humilde y hallareis descanso para vuestra alma”

Esa es la clave y la lección, meditemos en ella.

Encarni Sánchez

martes, 16 de febrero de 2010

CONFLICTO GENERACIONAL


Un médico de familia inglés, Ronald Gibson, comenzó una conferencia sobre conflicto generacional con las cuatro frases siguientes:

1) "A nuestra juventud le gusta el lujo y es mal educada; no hace caso a las autoridades y no tiene el menor respeto por los de mayor edad. Nuestros hijos son hoy unos verdaderos tiranos: no se ponen de pie cuando entra una persona anciana, responden a sus padres... Son, simplemente, malos."

2) "No tengo ninguna esperanza en el futuro de nuestro país, cuando la juventud de hoy tome mañana el poder; porque esa juventud es insoportable, desenfrenada, simplemente horrible."

3) "Nuestro mundo ha llegado a un punto crítico. Los hijos ya no escuchan a sus padres. El fin del mundo no puede estar muy lejos."

4) "Esta juventud esta malograda hasta el fondo del corazón. Los jóvenes son malhechores y ociosos. Jamás serán como la juventud de antaño. La juventud de hoy no será capaz de mantener nuestra cultura."

Después de enunciar las cuatro citas, el doctor Gibson guardó un corto silencio mientras observaba como gran parte de la concurrencia aprobaba cada una de las frases. Aguardó unos instantes a que se acallaran los murmullos de la gente y entonces reveló sus fuentes:

- La primera frase es de Sócrates (470 - 399 a .C.);
- La segunda es de Hesíodo (720 a .C.);
- La tercera es de un sacerdote anónimo (2.000 a .C.);
- Y la cuarta estaba escrita en un vaso de arcilla descubierto en las ruinas de Babilonia (actual Bagdad) y con más de 4.000 años de edad.

Después, ante la perplejidad de los asistentes, concluyó:
Así que, padres de familia, RELÁJENSE. LAS COSAS SIEMPRE HAN SIDO ASÍ.

miércoles, 10 de febrero de 2010

Alejandro Magno


Encontrándose al borde de la muerte, Alejandro Magno convocó a sus generales y les comunicó sus tres últimos deseos:
1. Que su ataúd fuese llevado en hombros y transportado por los mejores médicos de la época.
2. Que los tesoros que había conquistado (oro, plata, piedras preciosas), fueran esparcidos por el camino hasta su tumba, y...
3. Que sus manos quedaran balanceándose en el aire, fuera del ataúd, y a la vista de todos.

Uno de los generales, asombrado por tan insólitos deseos, le preguntó a Alejandro cuáles eran sus razones. Alejando le explicó:
• Quiero que los más eminentes médicos carguen mi ataúd para así mostrar que ellos NO tienen, ante la muerte, el poder de curar.
• Quiero que el suelo sea cubierto por mis tesoros para que todos puedan ver que los bienes materiales aquí conquistados, aquí permanecen y permanecerán.
• Quiero que mis manos se balanceen al viento para que las personas puedan ver que vinimos con las manos vacías y con las manos vacías partimos, cuando se nos termina el más valioso tesoro que es el tiempo.

miércoles, 3 de febrero de 2010

MANO PROTECTORA

“EN LAS MANOS DE DIOS”

¿Quién no se ha sentido como este gorrioncillo…débil, herido, desnudo, desprotegido ante los problemas de la vida?

Me consuela saber que mi vida no está olvidada de la mano protectora de Dios, como dice Jesús:

¿No se venden cinco pajarillos por dos cuartos? Con todo, ni uno de ellos está olvidado delante de Dios, pues aun los cabellos de vuestra cabeza están todos contados.

No temáis, pues; más valéis vosotros que muchos pajarillos.

(Lucas 12:5-7- La Biblia)

Eliseo Gutiérrez

http:/postalesdeloalto.blogspot.com


jueves, 31 de diciembre de 2009

Oración de año nuevo





Señor, dueño del hoy, del pasado y del futuro.
Al terminar este año quiero darte gracias por todo lo que de Ti recibí.
Gracias por la vida y el amor; por las flores, el aire y el sol; por la alegría y el dolor; por cuanto fue posible y por lo que no pudo ser.
Te ofrezco cuanto hice en este año: el trabajo que pude realizar, las cosas que pasaron por mis manos, y lo que con ellas pude construir...
Te encomiendo a las personas que a lo largo de estos meses amé; a las amistades nuevas y a los antiguos amores; a los más cercanos a mí y a los que estén más lejos; a los que me dieron su mano y a aquéllos a los que pude ayudar y con los que compartí la vida, el trabajo, el dolor y la alegría.
Te pido perdón por el tiempo perdido.
Perdón por el dinero mal gastado.
Perdón por la palabra inútil y el amor desperdiciado.
Perdón por las obras vacías y por el trabajo mal hecho.
Perdón por vivir sin entusiasmo.
Perdón por todos mis olvidos, descuidos y silencios, y en especial por la oración que poco a poco fui aplazando y que sólo ahora elevo a Ti.
Ante el inicio de este nuevo año, proyecto mi vida en el nuevo calendario, aún sin estrenar, y te ofrezco todos sus días, que sólo TÚ sabes si llegaré a vivirlos.
Hoy te pido, para mí y los míos, la paz y la alegría; la fuerza y la prudencia, la claridad y la sabiduría.
De este nuevo año, quiero vivir cada día con optimismo y bondad, llevando a todas partes un corazón lleno de comprensión y paz.
Cierra Tú mis oídos a toda falsedad, y mis labios a palabras mentirosas, egoístas, mordaces o hirientes.
Abre en cambio mi ser a todo lo que sea bueno, y que mi espíritu se llene sólo de bendiciones que derrame a mi paso.
Cólmame de bondad y de alegría para que cuantos conviven conmigo o se acerquen a mí encuentren en mi vida, un poquito de TI.
Danos a todos un año feliz, y enséñanos a acepta: Tu voluntad.